En 1994, una tripulación de 3 aborda el vuelo 705 de Federal Express, un
McDonnell Douglas DC-10. Un segundo ingeniero que no va a estar
controlando el avión aborda en el último asiento. Pero después de
despegar de Memphis, Tenessee, el segundo ingeniero de vuelo saca unos
martillos y un arpón y ataca a los pilotos. Gravemente heridos, los
pilotos controlan al secuestrador y vuelven a Memphis. La investigación
descubre que las condiciones financieras y en el trabajo del segundo
ingeniero de vuelo lo indujeron a estrellar un avión.