Descripción del documental
Miles de restaurantes japoneses se han
extendido por el mundo. Miles de toneladas de pescado crudo se consumen a
diario en forma de sushi y sashimi.
- El sushi, el alimento del siglo XXI ha conquistado el
planeta en quince años
- LOS PAÍSES OCCIDENTALES CONSUMEN AL AÑO 28 MILLONES DE
TONELADAS DE PESCADO
- Para 2050 casi todas las especies marinas habrán
desaparecido, a causa de la sobreexplotación pesquera
El boom mundial del sushi y la sobreexplotación pesquera han ido de
la mano en las dos últimas décadas. Las lonjas y especialmente la de
Tsukiyi en Tokio, se convierte en una especie de Wall Street. Allí, cada
día se expenden dos mil toneladas de pescado, de las cuales se subastan
cincuenta de atún rojo y se venden a precio de oro. El 80% del atún
capturado y consumido en el mundo, pasa por Japón.
Proveer de pescado fresco a los países industrializados se ha
convertido en un avaricioso negocio. Entre 1995 y 2005, una decena de
países de la cuenca del Mediterráneo comienzan a explotar los caladeros y
poco tiempo después se suman los pescadores japoneses, coreanos, rusos y
sudamericanos. Todas las grandes potencias de la globalización pescan
atún rojo. El daño más grave se produce en 2007, con más de 60.000
toneladas capturadas, el doble de la cuota autorizada. Potentes
multinacionales japonesas conservan a sesenta grados bajo cero, millones
de toneladas de atún rojo, un tesoro de guerra con el que especular en
tiempo de carestía. Todo sirve. Los océanos no dan abasto para colmar la
avaricia humana.
“Sushi Global” muestra cómo
en poco más de diez años se han destruido zonas de pesca, de siete mil
años de antigüedad. La destructiva pesca de arrastre ha esquilmado los
fondos del Mediterráneo y del Atlántico. Con los caladeros debilitados,
las flotas occidentales vuelven su mirada hacia el continente africano,
que aún cuenta con una rica biodiversidad marina.
Greenpeace denuncia en “Sushi Global” a los barcos
que viajan sin matrícula y desprovistos de pabellón, con tripulaciones
que viven a bordo, en condiciones de esclavitud y que se dedican lisa y
llanamente a la piratería. ¿Podemos nutrirnos sin esquilmar? ¿Somos
los dueños de la naturaleza o sus tiranos? , porque quién saldrá ganando
cuando ya no quede nada
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