Los cazadores de nazis: 11- El monstruo y el carnicero

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Klaus Barbie fue el jefe de la Gestapo en Lyon, Francia, durante la Segunda Guerra Mundial. Su trabajo consistía en aplastar la resistencia francesa. Las barbaries de las que fue artífice le valieron el apodo de “El Carnicero de Lyon”. El 6 de abril de 1944, Barbie ordenó una redada en una escuela en donde arrestó a niños judíos de tan sólo tres años de edad para enviarlos a Auschwitz. Responsable de la muerte de más de cuatro mil hombres y mujeres en Francia, Barbie desapareció después de la guerra. Por otro lado, "Iván el Terrible", alias Iván Grozny, también conocido como Iván Marchenko, había sido un guardia ucraniano terriblemente brutal en el campo de exterminio de Treblinka. Después de ordenar a los prisioneros que se bajaran de los trenes, los obligaba a desnudarse, los azotaba y los hacía marchar por un pasillo estrecho de alambre con púas hacia las cámaras de gas. Desde la llegada de éstos hasta su muerte podía transcurrir menos de una hora. “Iván el Terrible” adoraba abiertamente su papel de hombre que ponía en funcionamiento los motores diesel que a su vez accionaban las cámaras de gas. Curiosamente ambos fueron sometidos a un juicio al mismo tiempo y sus casos presentaron muchas similitudes.

Klaus Barbie fue capturado por el matrimonio formado por Serge y Beate Klarsfeld. Serge era un judío francés, cuyo padre había sido detenido por la SS y deportado a Auschwitz, en donde había fallecido. Beate era hija de un soldado de la Wehrmacht. La pareja, casada en 1963, vive en París. Ambos hicieron de la cacería de nazis su negocio. “Iván el Terrible”, por su parte, fue capturado por el Fiscal del Estado de Israel, Yona Blatman. Todos estos cazadores coinciden en que ninguno de ellos participó directamente en la guerra, sino que pertenecen a la generación siguiente.

Klaus Barbie, el carnicero de Lyon, fue responsable de la muerte de miles de hombres y mujeres en Francia, aunque en 1945 no enfrentó la justicia de los aliados. A comienzos de la Guerra Fría, Barbie trabajó para el Cuerpo de Contrainteligencia (CIC) de los EE.UU. en Alemania Occidental y ayudó a reunir información sobre los agentes comunistas en Europa. Se intentó interrogarlo acerca de su pasado, pero su utilidad siempre lo libró de cualquier tipo de castigo. Barbie fue otro ejemplo de la ambigüedad de los aliados frente a los crímenes nazis.

Cuando los franceses descubrieron que Barbie estaba trabajando para los norteamericanos pidieron su extradición locos de furia. Su presencia se convirtió en una vergüenza, pero los EE.UU. se mostraron renuentes a entregarlo a las autoridades francesas. Temían que su conocimiento de los servicios secretos norteamericanos pudiera filtrarse entre los agentes comunistas.

EE.UU., por su parte, le ofreció a Barbie una vía de escape. Siguió la ruta establecida por la organización nazi ODESSA desde el sur de Alemania hasta Génova y posteriormente tomó un barco hacia América del Sur. Barbie recibió cinco mil dólares y un nuevo nombre, Klaus Altmann. Se estableció en La Paz, Bolivia, y se convirtió en un próspero hombre de negocios.

Mientras tanto, Serge y Beate Klarsfeld fueron ganando reputación como cazadores de nazis. En 1966, Beate fue despedida de su trabajo como periodista después de hacer una campaña contra el canciller de Alemania Oriental, Kurt Kiesinger. Fue el comienzo de una carrera de activismo en la que trató de captar adeptos. En 1971, Serge y Beate intentaron secuestrar a Kurt Lischka, un ex jefe de la Gestapo, con el fin de entregarlo a las autoridades francesas para su enjuiciamiento. Ambos fueron condenados a dos meses de prisión, aunque la pena fue suspendida gracias a las numerosas protestas internacionales.

Serge y Beate Klarsfeld fueron en busca de Klaus Barbie, al que encontraron primeramente en Perú (posteriormente huyó a Bolivia). Aunque Barbie había sido protegido durante mucho tiempo por el servicio secreto norteamericano, los Klarsfeld finalmente lograron acorralarlo. En una extraña entrevista televisiva realizada en 1972, él mismo negó ser Klaus Barbie y alegó no tener conocimiento de los crímenes que se le imputaban.

Categoría
Historia
Palabras Clave
los cazadores de nazis, nazis
Duración
50:34
Fecha de publicacion
30-05-2011
Caratula
Los cazadores de nazis: 11- El monstruo y el carnicero

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