La mandíbula constituye uno de los avances más importantes en la
historia de la vida. Una adaptación que permite a los animales matar,
descuartizar y devorar. Probablemente, no exista una herramienta más
importante a la hora de sobrevivir que una fuerte mandíbula. Desde las
líneas de afilados dientes en forma de sierra de los tiburones, a las
mandíbulas de los cocodrilos, configuradas para convertirse en una
rápida trampa, o a los caninos desgarradores de los leones, todas las
mandíbulas han evolucionado para dar respuesta a una lucha interminable
entre el depredador y su presa. Sin embargo, ¿cómo se desarrollaron
estas armas mortales por excelencia en primer lugar?