El universo tal y como lo conocemos está destinado a la extinción. El
espacio, la materia e incluso el tiempo dejarán un día de existir y no
hay nada que podamos hacer al respecto. Se revela una dura realidad
sobre el futuro del universo, ya que podría colapsarse o arder, o
incluso quedar atrapado por una era glacial galáctica. Cualquiera de
estos escenarios sería susceptible de ocurrir en un futuro muy lejano.
Sin embargo, nuestro universo también podría ser destruido de repente
por una "fluctuación cuántica aleatoria", una burbuja de destrucción
capaz de arrasar el cosmos en su totalidad en un abrir y cerrar de
ojos. En cualquier caso, no importa cómo acabe, la vida en nuestro
universo está condenada..