Buscado por los servicios de inteligencia occidentales durante más de
veinte años, su nombre fue sinónimo de terrorismo político durante la
década de 1970. Su leyenda fue más grande que su vida. Se cree que
Carlos fue el cerebro del ataque terrorista a los deportistas israelíes
en las Olimpiadas de 1972, aunque su hazaña más infame fue el secuestro
de once ministros de la OPEC, durante una reunión en Viena en 1975.
Asimismo, Carlos estuvo detrás del secuestro de un avión de la compañía
israelí El Al en el aeropuerto de Entebbe (Uganda) y de la bomba del
vuelo 103 de la Pan Am, que hizo estallar el avión en pleno vuelo sobre
la localidad escocesa de Lockerbie. Ahora, varios años después de su
arresto en Sudán y extradición a Francia en 1994, por fin podemos
contar su historia, separando al hombre de la leyenda. Se trata del
fascinante relato de cómo un obeso joven venezolano llamado Ilich
Ramírez Sánchez se transformó en un jactancioso asesino a sangre fría
Esta todo un poco cogido por los pelos, el piso de la rue toullier no era del FPLP, era de una amiga de carlos. En el tiroteo disparo a 4 personas en menos de 2 segundos despues de atizarse una botella de wisky. Ademas hubo un superviviente, el detective Herranz que tambien fue herido en el cuello.
Esta todo un poco cogido por los pelos, el piso de la rue toullier no era del FPLP, era de una amiga de carlos. En el tiroteo disparo a 4 personas en menos de 2 segundos despues de atizarse una botella de wisky. Ademas hubo un superviviente, el detective Herranz que tambien fue herido en el cuello.