Audrey Hepburn, que encarnaba la esencia de la mujer elegante y bella,
llevó una cierta cualidad "mágica" a la pantalla. Sinónimo de grandes
gafas de sol y de pequeños vestidos negros, muchos ignoran las
privaciones que tuvo que soportar en la Holanda ocupada por los nazis
durante su infancia y juventud. Protagonista de películas clásicas como
"Sabrina", "My Fair Lady" y por supuesto "Desayuno con diamantes",
Audrey Hepburn llevó un estilo y una gracia naturales a la pantalla. En
1954, ganó el Premio de la Academia a la Mejor Actriz por "Vacaciones en
Roma". Figura inspiradora y modelo a imitar, Audrey dedicó mucho tiempo
y esfuerzo en sus últimos años en calidad de Embajadora de Buena
Voluntad del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Una mirada
muy especial a uno de los iconos de Hollywood más memorables y
preciados.
fue una mujer incleible,con muchos valores morales